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lunes, 29 de marzo de 2010

Capítulo 1: El advenimiento (y V)

 Las crónicas del laúdico exiliado.

Mi cuerpo se contrajo por culpa del miedo, miedo que, por supuesto, sentía más por la suave presencia de mis antepasados en mi mente que por mis propios conocimientos. En cualquier caso, aunque como bebé no era realmente consciente, la parte de mi mente conformada por los recuerdos y demás de mis antepasados me hicieron temblar.

sábado, 13 de marzo de 2010

Capítulo 1: el advenimiento (IV)

 Las crónicas del laúdico exiliado.

Fue entonces cuando mi madre se dio cuenta que el tiempo se le acababa... de golpe. Por tanto, tomando la decisión más difícil del mundo, tomó a mi hermana en brazos y, arrastrándose como pudo, llorando y sangrando a partes iguales, salió del callejón.

sábado, 27 de febrero de 2010

Capítulo 1: el advenimiento (III)

 Las crónicas del laúdico exiliado.

Y fue entonces, como un azote producido por un flagelante látigo, cuando despacio, pero de forma constante, salió mi cuerpo del de mi progenitora. Mi llegada no fue excesivamente dolorosa para mí, pero, en cambio, mi madre sufrió hasta tal punto que, si no se desmayo, fue porque sabía que si lo hacía yo moriría.

lunes, 8 de febrero de 2010

Capítulo 1: el advenimiento (II)

Las crónicas del laúdico exiliado.

No quisiera llenar este relato con descripciones de las características que nos diferencian del resto de seres humanos. Sin embargo creo que, en este punto, se hace necesario una explicación ya que, si finalmente tengo que optar por hacer público este documento, en venganza contra las altas instancias de mi pueblo, sería dificil, sino imposible, que la humanidad lo entendiese sin lo que prosigue.

Según nuestra "especial" naturaleza la concepción, embarazo y nacimiento no suceden de la misma forma que para el resto de los humanos. En primer lugar, la concepción, sucede en dos partes. La primera de ellas es, al igual que para nuestra especie hermana, yaciendo juntos y siendo uno solo compartiendo el cuerpo. Sin embargo, en nuestro caso, es necesaria una segunda fase: el hombre debe dar su espíritu para que, unido a la simiente de ambos, la nueva vida empiece a desarrollarse.

miércoles, 27 de enero de 2010

Capítulo 1: El advenimiento (I)

Las crónicas del laúdico exiliado.

El día, que amaneció gris y anocheció arropado en un manto de más que tupida niebla, fue, para casi todos los seres de este mundo, un día más. Transcurrió sin demasiadas novedades; con una rutina propia de uno de esos días en los que la noche dura casi el doble que el día.
Sin embargo, para nosotros no fue nada normal. Ese día, en que la humedad caló hasta el tuétano de la ciudad, fue el de nuestro alumbramiento.

jueves, 21 de enero de 2010

Introducción del autor

Las crónicas del laúdico exiliado.


Normalmente, las novelas no requieren una introducción por parte del propio autor. Lo común es que, si acaso, dicha introducción la realice otro autor o un periodista. Sin embargo, he considerado oportuno hacer un breve comentario para explicar algunas cosas, más de formato que sobre la novela en sí.... aunque ya que me hallo en este menester aprovecharé para dar un par de retazos aclaratorios. Un poco a modo de sinopsis para que, a falta de una contraportada que ojear, se pueda leer esta entrada para dilucidar si, al posible lector, le interesa o no comenzar la lectura.

En primer lugar, el formato:
Como podeis comprobar esto es un blog en el que trataré de escribir sobre temas variados (reflexiones, poesías y ficción principalmente) por lo tanto, las entradas que vayan componiendo esta novela, titulada "Las crónicas del laúdico exiliado", serán, solo, una parte de las entradas que aquí podeis encontrar.
Por lo tanto, para diferenciarlas cláramente, iré titulando todas las entradas como "capítulo X: nombre del capt.". Y, además, añadiré, tal y como podeis ver en esta entrada, el nombre de la novela como subtítulo. Otra forma de distinguir que una entrada pertenece o no a esta novela, son las etiquetas. Si una de sus etiquetas es el nombre de la novela entonces es que esa entrada pertenece a ella. Por lo tanto, en caso de querer filtrar las entradas para que solo aparezcan éstas, no tendreís más que acudir a la sección de etiquetas y pulsar sobre ella.

Contraportada:
Los laúdicos, unos seres casi humanos pero con unas pocas características algo especiales, viven en armonía tanto con los humanos (sin que éstos se den siquiera cuenta de su existenca) como con su propio pueblo, gracias a un ferreo gobierno, cuasi-omnipotente, que impone leyes para que la convivencia sea perfecta. Sin embargo, un día, se rompe una de esas leyes y, durante la huída de los culpables, nacen dos mellizos que tendrán que conocer, por sí mismos, el modo de sobrevivir como proscritos.